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Integraciones

Cuatro formas de leer tus ventas, y ninguna toca tu programa

LinIACash no sustituye a tu programa de gestión ni le pide que cambie. Se limita a enterarse de las ventas que ya registra, por el camino que mejor encaje en cada instalación.

Los cuatro caminos

El técnico elige uno al instalar. El de arriba es el más común; los otros existen para cuando ese no se puede.

  • Base de datos directa

    LinIACash consulta la base de datos de tu programa con un usuario de solo lectura.

    SQL Server · MySQL · PostgreSQL · Oracle · Firebird · ODBC · Access

  • Base de datos puente

    Tu proveedor inserta cada venta en una tabla intermedia con el esquema estándar del sector.

    Esquema aux_sales / aux_companies documentado

  • Carpeta de ficheros

    Tu programa deja un fichero por venta en una carpeta; LinIACash lo recoge y responde.

    Formato documentado, un fichero por venta

  • Socket TCP

    Tu programa envía la venta en vivo por red en cuanto se cierra el ticket.

    Protocolo de línea, puerto 3200 por convención

Solo lee. Nunca escribe.

Es la pregunta que hace todo el mundo, y la respuesta no depende de nuestra buena voluntad.

Usuario de solo lectura

La conexión a tu base de datos se hace con un usuario que no tiene permiso para escribir. Aunque alguien quisiera, no podría.

Y una regla en el programa

Además del permiso, el propio LinIACash comprueba cada consulta antes de ejecutarla y rechaza cualquiera que no sea de lectura. Hay pruebas automáticas que lo verifican en cada versión.

¿Y si mi programa no está en la lista?

Casi siempre se puede, pero no se promete a ciegas.

Como hay cuatro caminos distintos y siete motores de base de datos, la mayoría de programas de gestión entran por alguno. No hace falta que tu proveedor desarrolle nada ni nos dé permiso.

Lo que sí hacemos antes de instalar es comprobarlo contra tu instalación concreta: descubrir dónde guarda las ventas y verificar que se leen bien, incluidos los descuentos y las devoluciones. Esa comprobación no cuesta nada, y es lo que separa «debería funcionar» de «funciona».